Royal School en Tiempos de COVID19

Royal School en Tiempos de COVID19

En estos tiempos difíciles, doy gracias a Dios de que en Royal no tengamos que improvisar porque la tecnología lleva más de 10 años en nuestro colegio siendo parte del aprendizaje , una aliada y amiga, la conocen bien tanto los profesores como los estudiantes, aun los más pequeños los programas interactivos de apoyo pedagógico son un juego conocido. Los profesores, compañeros en este viaje del aprendizaje y las metodologías activas, la gamificación (aprendizaje a través del juego) y el trabajo colaborativo, el Drive y las plataformas de aprendizaje no son una improvisación sino su cotidianidad de trabajo y es por eso que, en estos momentos, nuestros estudiantes están en ventaja sobre cualquier otro, porque llevamos más de 10 años de proceso cuando los demás están improvisando. Porque realmente damos clases virtuales en lugar de pretender que los papás les den las clases a sus hijos o saturarlos con exceso de fotocopias para que trabajen en casa y porque ellos sí son verdaderamente estudiantes de la era digital. Porque nuestras plataformas no son improvisación como tampoco lo son nuestros programas que tienen por objetivo el desarrollo del potencial de todos los estudiantes de acuerdo con sus capacidades más allá de sólo el contenido, buscamos el análisis, la reflexión y el pensamiento crítico. Eso y el ver a cada uno de nuestros alumnos como seres humanos y no solo como números es lo que hace que tanto ellos en su rol de estudiantes y nosotros en nuestro rol de formadores y acompañantes en el proceso educativo seamos excepcionales e imprescindibles.

En estos tiempos difíciles, la estabilidad es importante por lo que pretender como dicen algunos artículos “…No pasa nada que los niños pierdan el año, que no vean algunos contenidos, que falten unos meses al colegio. Sabes realmente que eso no importa, …” que perder un año escolar o de la vida de miles de personas no sea importante no solo es un eufemismo sino una imprecisión que juzgará la historia a la luz del tiempo. Están olvidando que sí importa el proceso y la estabilidad de los estudiantes, que sí importa la formación y la estructura, que sí importa el apoyo docente en estos momentos para ayudar a los estudiantes a sentir que el mundo y la vida siguen adelante y no terminan en la puerta de la casa, que la vida no se para por esta situación sino que sigue adelante, que hay un mañana y un futuro, que nada se ha perdido más que tiempo, que Dios es lo más grande que hay y que la naturaleza tiene un poder infinito sobre el ser humano pero, que el ser humano tiene mucho que aprender sobre respeto, solidaridad, compromiso y responsabilidad consigo mismo, con los demás seres humanos y con el planeta.

Que las fronteras son cosas humanas y políticas. ¿Qué más que esta situación para demostrarnos que no son efectivas ante la naturaleza? ¿No es contrario a estas expresiones de “no importa” lo que los profesionales de la salud del mundo entero han tenido que hacer para acelerar su formación a fin de hacer frente a esta pandemia? ¿O los miles de cruzrojistas, bomberos y muchos más colaboradores del mundo que han tenido que aprender aceleradamente las maneras en que pueden ayudar y tratar de sobrevivir? Esa expresión de “no importa” está definitivamente equivocada, a mi forma de ver, porque esto sí es cosa de tiempo y el tiempo es ahora, ahora para brindar a nuestras familias, estudiantes y sus familias una sensación de normalidad que no les permita deprimirse por el síndrome que afecta a las personas en aislamiento, que les permita seguir siendo parte de su comunidad educativa, su familia, sus amigos, compañeros, profesores y su proceso de aprendizaje.

No permitamos que se sientan únicamente parte de los afectados por la pandemia. Somos nosotros, los educadores, las familias y las escuelas las que mantenemos esa batalla contra la pandemia cada uno desde su trinchera y la nuestra, en Royal son las aulas, en estos momentos virtuales donde tenemos que seguir compartiendo el mensaje de que SÍ IMPORTA, sí tenemos que seguir adelante y sí hay un mañana mejor, pero lo tenemos que construir hoy. Pidiéndole a Dios que no tengamos que lamentar la pérdida de vidas de ninguna persona que conozcamos o de un ser querido sabiendo que ha habido y habrá más pérdidas humanas que lamentar, pero con fe de que cada día venzan la medicina y la salud sobre la enfermedad y la educación sobre la ignorancia, la mediocridad y la negligencia. Porque al final de esta pandemia seremos mejores, más humanos, más capaces, más comprometidos y más valientes, porque habremos superado la adversidad con valentía, amor y fe en el futuro sin cruzarnos de brazos a esperar lo que pasa porque sabemos que Sí IMPORTA.

Msc. Mirta Brito de la Cuesta Directora 

Imagen: https://www.pghcitypaper.com/