Una educación por necesidad y no por interés. Por: Prof. Karylin Castro

Una educación por necesidad y no por interés. Por: Prof. Karylin Castro

Una educación por necesidad y no por interés.

       Desde tiempos inmemorables, el ser humano ha evolucionado en muchas aspectos que realiza día con día; por ejemplo,  las tecnologías modifican las acciones y el ser humano se adapta a sus nuevas herramientas -aunque en muchos casos suele ser inadaptable-. Tal es el caso que se han generado varios cambios hasta la actualidad, pero en temas de la educación las metodologías se han estancado, siendo estas muy pocas las que avanzan hacia un cambio que se defina como exitoso.

       A modo de ilustración, Costa Rica se ubica en el ranquin 54 de los estados con mejor educación. Sin embargo, nos desarrollamos en una sociedad conformista, tanto en la enseñanza como el aprendizaje; es casi imposible soñar en lo que se quiere. ¿Cómo hacerlo si somos protagonistas de este sistema que fracasa poco a poco? Asimismo,  el  desinterés por parte del Ministerio de Educación Pública (MEP), el cual no suma importancia a las problemáticas educativas del país.

       Para solucionar este conflicto, es importante partir desde la raíz; comprender la problemática que se desea solucionar. Por lo tanto, los programas educativos juegan un papel fundamental, no solo el docente es el culpable de la enseñanza –establecida esta por el sistema-. Además, el educador se ve limitado para dar una educación de calidad, esto si los programas no se adaptan al currículum.

       Tal como lo menciona la Ley Fundamental de la Educación,  el sistema de enseñanza brinda aprendizajes según las habilidades de los alumnos. No obstante, esto no parece ser completamente cierto. Popularmente,  la educación de este país y de muchos otros se fundamenta en las metodologías memorísticas sin dar espacio a las verdaderas habilidades de los educandos.

        Abusar de esta técnica ha tomado el lugar para “transmitir el conocimiento”. Al emplearla, no existe la enseñanza; esto no es educar, solo es capacitar para recordar por un tiempo determinado una serie de conceptos. Por tal motivo, a corto o a largo plazo, nunca se obtendrá que el alumno aprenda a accionar una serie de pasos en su diario vivir, ya que solo serán palabras grabadas mediante la repetición.

       Por otro lado, en el caso estudiantil, es usual encontrar educandos que no sienten el interés de aprender o quizás no de esta manera. Plantean la escuela como un lugar aburrido donde posiblemente se vaya a perder el tiempo estudiando conceptos que no son necesarias para sus vidas.

       Dentro del futuro del estudiante, la familia juega un papel importante que, en varias ocasiones, no suele darle validez al estudio. Tal es el caso que los padres adoptan el pensamiento que la educación solo se da en la escuela por sus maestros y olvidan que el trabajo educativo es una responsabilidad desde que se es progenitor. Además, los padres también suelen convertirse en un factor desmotivacional cuando procuran que sus hijos estudien lo que ellos creen conveniente, sin dar lugar a los deseos del estudiante.

       Es hermoso escuchar a los niños cuando se les preguntan, “¿qué quieren ser cuando sean grandes?” Y la mayoría de los casos, sus respuestas varían según la edad que vayan teniendo. Si cuando era infante quiso ser bombero, probablemente al momento de crecer, quiera ser médico o abogado.

       Estos deseos se van modificando según el análisis de sí mismo y de la sociedad que lo rodea, para llegar a un punto donde les es de mayor importancia estudiar un carrera por el factor monetario o ser “alguien importante” más que aprender lo que verdaderamente quieren estudiar.

En conclusión, es vital una educación libre, que brinde espacios para el desarrollo de habilidades, en el que los educandos puedan construir su propio conocimiento con experiencias que ayuden a tener la capacidad de solucionar los conflictos a futuro, descubrir sus emociones y sintiéndose seguro de ellas. Por ello, es necesario formar alumnos pensantes, seres que deseen transformar el mundo según sus habilidades. Es primordial tener individuos sensibles y no codiciosos.